El clown me enseñó a abrazar lo que no sé,
a habitar el ridículo y a encontrar belleza en lo inesperado.
Cada función es un salto al vacío,
y también una celebración de estar viva.
El clown me enseñó a abrazar lo que no sé,
a habitar el ridículo y a encontrar belleza en lo inesperado.
Cada función es un salto al vacío,
y también una celebración de estar viva.